domingo, 3 de abril de 2011

"Descubrir un silencio"


Anoche recorrí con un dedo mi alma, la tuya ..la nuestra
Dibujé el leve roce de tu piel con una simple mirada.

Entonces empecé a escuchar mi silencio.....

Anoche prometí amarte más allá de las promesas
Dónde todos sabemos prometer y pocos cumplir

Anoche nació este cuento y sólo hoy te lo pude escribir.

 Una vez, y sólo por esa ocasión, llegaron a unirse dos sentimientos.
El del miedo y el de la fe.
El del miedo lloraba y recomponía su gesto
La de la fe lo hacía para no llorar...

El miedo frágil preguntó a la fe:" ¿ Por qué no quieres llorar?"
La fe, tragándose sus lágrimas le respondió:" ¿ y tú?, ¿ por qué no muestras las tuyas?..".
El miedo rompió a llorar..."- llorar es de cobardes "- le respondió sollozando.

La fe , confusa y difusa, le entregó un pañuelo húmedo.

El miedo dudaba si cogerlo o no, al final lo tocó, "¿ por qué está mojado este pañuelo?"- preguntó

La fe, acomodandose en el hombro del miedo, respondió-" son mis lágrimas cuando tengo miedo de fracasar".

" ¿y por qué me lo das a mi?, con esto estás ayudando a tus miedos"- dijo el miedo con rostro incrédulo.

La fe lo depositó en su mano, cerró el puño tembloroso del miedo y le explicó la razón:

"Anoche, dos locos enamorados, recorrieron con un dedo la bonita senda del alma.
Dibujaron con una mirada cada surco y relieve del corazón. El sentía miedo;Ella volvía a creer.

El lloraba sus temores no creyéndose lo que era realidad; Ella lloraba por dentro de felicidad.

El le preguntó si realmente lo amaba; Ella no sólo lo afirmó, se lo prometió.

El pasó su mano por el rostro femenino y le susurró- " es la primera vez que te veo llorar".

Ella sacó un pañuelo y secó las lágrimas-" es la primera vez que no tengo miedo de nada"- dijo sonriendo;
" es la primera vez que venzo al miedo por amor"- prosiguió, mientras guardaba el pañuelo ya húmedo.

Anoche dos locos enamorados lloraron por primera vez juntos; El aprendiendo a tener fe en las pautas del corazón.
Ella a tener ese respeto necesario para que el fracaso no hundiera su esperanza"

La fe, agarró de nuevo las manos del miedo y las apretó bajo las suyas-" ahora ya sabes que al igual que dos ojos, tenemos dos vertientes iguales también; Dos lágrimas gemelas que nacen por distintos motivos. La única cobardía que tienen en común es ese pañuelo; Si lo abres con miedo nunca encontrarás la fuerza suficiente para creer en ella, si lo abres con fe y esperanza nunca encontrarás el verdadero temor a perderla"- dijo con lágrimas.

La moraleja la ponemos nosotros, pero anoche, dos locos enamorados comprendieron que el miedo y la fe se buscan mutuamente, cada cuál a su debido tiempo.

                                                                                                              María.

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