miércoles, 15 de junio de 2011

"Gotitas de realidad"

Había una vez, en un pueblo lejano de Jordán, una mujer.

Se levantaba cada día y hacia café para dos, tostadas y una rosa en el desayuno.

Su corazón no estaba solo.

Un día, empezó a contar las veces que guardaba esas rosas y las veces que tiraba ese café que nadie tomó nunca.

Empezaron las grietas crueles, las dudas... las veces que a ella misma se mintió.

Rompió todos los espejos de su casa, los de su habitación y los de su alma.

Un día de lluvia, las gotas empañaron sus cristales,

los que verdaderamente enseñaban su realidad.

Con un paño limpió por dentro eso que no se puede limpiar cuando no lo ves.

Seguía sin ver y su ventana la invitaba a abrirla.

Llorando entre su propia locura e incertidumbre... abrió esa ventana

Hacia demasiados años que olvidó que detrás de ella seguía la suya propia.

Es bueno limpiar de vez en cuando tus alas, pero nunca olvides ni prometas desplegarlas a tiempo.

Porque... no importa las veces que te equivocaste

simplemente intenta que esa... sea tu última vez.


                                                                                 María


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