lunes, 18 de julio de 2011

“Papa, no te vayas"



Te veo envejeciendo papá, tus arrugas me hacen daño

Prometí un día no llorar ante ello, ser fuerte...y no puedo

Hoy que puedo ver tu luz escondida, después de llorar

No voy a callarlo, ni debo.

Me cogiste de la mano, yo te admiraba

No pudiste darme riquezas, me alimenté de esos sueños

Pero mi grata sinceridad ante todo

Papá,  fue ver tu empeño.

Yo nunca tuve la forma, ni las palabras que ahora siento

Ahora que cada segundo me aparta de ti

Quisiera morir en tu comienzo

Porque es más fácil recordarte

Que llorar este lamento.

María. (A mi padre).

1 comentario:

Anónimo dijo...

que bello, un padre muy afortunado, que palabras mas dulces de una hija enamorada