lunes, 17 de septiembre de 2012

"No podemos evitar un dolor, ni clasificarlo ni mucho menos ser hipócritas diciendo que lo entendemos. Cuando en verdad quieras aliviarlo, llénate las manos de humildad y dale algo más que palabras a quien ya no las puede ni escuchar". María



1 comentario:

Anónimo dijo...

VAYA BLOG PEDORRO SIN IMÁGENES Y CURSI...
QUIEN TE HA ENSEÑADO A ESCRIBIR?