martes, 4 de septiembre de 2012

"Podemos decir aquello que pensamos..."


Podemos decir aquello que pensamos, pero muy pocas veces pensamos antes de pronunciarnos y olvidamos que la reflexión es la madre de todo conocimiento, que conocer por conocer no tiene valor. Nos obligamos a pronunciar palabras bonitas para no herir, no causar daño, no lastimar... pero, el hecho de esa obligación nos hipoteca nuestra conciencia hacia un mal mayor.

La hipocresía se viste de blanco, va de largo y es impecable su corazón... menos cuando la sacamos a la luz de nuestro interior.

Entonces no la vemos nítida, presumiendo de que algo brille y no sea su soberbia; volvemos a pensar todo lo que no reflexionamos, pero queda precioso decir lo que uno no siente pues eso no te obliga a esparcir tu alma cuando no crees en tu interior.

Exterioriza y reflexiona antes de dar cobijo a una esperanza si el camino no sabes andarlo con comprensión.

No serás más frágil si eres más sincero, pero serás más fuerte cuando la verdad se duerma en tu corazón. En una jaula de leones no es más valiente quién más tenga alejados los miedos, es quién más cerca tenga el temor.


María

1 comentario:

Anónimo dijo...

VAYA BLOG PEDORRO SIN IMÁGENES Y CURSI...
QUIEN TE HA ENSEÑADO A ESCRIBIR?