lunes, 17 de septiembre de 2012

"Cuando la leas, estaré lejos"


Mis manos tiemblan, y no es que no quiera escribir, ni siquiera sé si la leerás.

Anoche no viniste al salón a cenar, pregunté por ti y me dijeron que no volverás.

No quiero pensar que te vayas sin despedirte de esta torpe viejita que te llenaba el vaso de agua y te hacia sonreír si lo derramaba en tu mesa.

Hoy tu ausencia era mayor que tu presencia, miré por los pasillos donde nos encontrábamos para ser niños de nuevo... y no estabas para hacerme grande y niña llena de vida.

Como pude, me salté el postre y fui a tu habitación, te vi tan noble y tan guapo que no quise entrar para no despertar tu sueño. ¡Estabas como cuando me decías que nada te podía cambiar!, ¡qué sonrisa!

Te dejé en la puerta esta carta, mi tiempo tampoco es eterno, pero espero que la leas cuando despiertes porque si hay vida detrás de la muerte, la muerte puede esperar.

Hoy tu habitación estaba sin ti, pero no vacía, tu vacío es difícil de llenar. Hoy esta carta te la llevaste contigo, si el cielo es grande o pequeño, cuando la leas estaré lejos pero mis lágrimas nunca te dejaran de recordar.


María

Esta carta se la escribí a una mujer maravillosa que se enamoró en una residencia geriátrica, se llamaba Pilar y su amado José. Murió dos semanas más tarde en su habitación sin nada más que el recuerdo.

‎"La vida se levanta aunque tú no lo hagas, se levanta y a veces se inclina hacia el límite del amanecer y el ocaso de tus esperanzas". María

viernes, 14 de septiembre de 2012

"Si de algo estoy segura es de mi seguridad... la entiendas tú o no, es mía y jamás pondré en tela de juicio la tuya". María

"Si mañana no estuvieras"


Ando de puntillas, intento no pisar ese trocito que no veo, que no deseo.

Las interminables noches esperando, dejaron de esperar.

Te puse alas de mariposa y te elevé a un cielo de luciérnagas

Si mañana no estuvieras, podría entenderlo y jamás admitirlo.

Mi alma es tan necesaria en ti, que jamás dejaría de buscarte.

Si mañana no estuvieras conmigo, nada extrañaría.

Las interminables mañanas con tu ausencia, dejaron de buscarte.

Te puse alas de mariposa, pero no te prometí ese lugar oscuro donde las decidiste dejar.


María

"Si dejas tus sueños atrás..."



miércoles, 12 de septiembre de 2012

"Los trece apóstoles"


Dicen en los antiguos testamentos que no fueron los doce apóstoles, que uno de esos se quedó en la puerta llorando lo que Jesús decía:

"Uno de vosotros me traicionará".

Eran trece... los doce apóstoles y su enorme gracia de perdonar a quien no supo jamás perdonar.


María


"Si Dios esperó siglos para decirte una sola palabra, ¿por qué has de esperar un solo día para agradecérselo?" María