jueves, 15 de marzo de 2012

"Gracias"



Hoy me levanté con ganas de decirle al cielo, ¡gracias!

Gracias por haberme demostrado día a día que los tropiezos son eslabones para llegar más alto.

Gracias por la mano que me señala con un solo dedo, le quedan cuatro más para arrepentirse de ello.

Gracias por el que siempre tiene una sonrisa para mí y se guarda las lagrimas.

Gracias a quien baña mis manos de llanto, a todos vosotros, ¡gracias!


María

"Vi crecer un sueño"



Vi crecer un sueño, seguramente ya soñado.

Toqué un lamento, mil veces ya lamentado.

Hice promesas que cumplí, un austero primero de Mayo.

Creí que todo se vestía de sencillez, vistiéndome acomplejado.

A lo largo del tiempo, lloro y me prometo no limpiar mis actos.

Si un vagabundo sin sueños, ni promesas, ni vestiduras que añaden capacidad a reconocer su fracaso,

puede reconocer la sinceridad de sentirse solo;

yo creo en ti, a pesar de ser, agua entre tus brazos.


María


"¿Qué se puede decir cuando algo es tan necesario para seguir respirando y sin embargo lo ocultas ante tu propio corazón?" María

miércoles, 14 de marzo de 2012

"Si vivo lo bastante..."


Si vivo lo bastante para enseñarte un aliento ante tanta maldad, estaré contenta; no por los años vividos, sino por los segundos que creíste en mí y los segundos de vida que mis manos te dieron alas para poder volar

María

"Un amigo es aquel que espera, es aquel que corre, es aquel que lucha por sentirte a su lado". María

lunes, 12 de marzo de 2012

"Si algo aprendí en estos años..."

Si algo aprendí en estos años de aprendizaje, no fue reír con el eco del que ríe siempre, fue aprender del que llora constantemente.

No me llevo las risas que saben encauzar los surcos del silencio, me llevo las lejanas lagrimas que no saben arar sus propios sueños.


María

"Si piensas que estoy lejos, acuérdate de los segundos que, estando a tu lado, permití tu distancia y la soledad de tus abrazos". María


domingo, 11 de marzo de 2012

"Cogí un tren, el último"


Desperté un día con todo el sueño ya destinado.
Me apresuré a no perder el tren maldito, no quise ser menos
Recordé a mi hijo, a mis padres y sonreí, estaba destinado.
Me senté frente a un reflejo, estaba guapa en el cristal.
Saqué un libro de Neruda, empecé a leer.
Un 11 de Marzo, perdí los años y los sueños por soñar
Segundos después de cerrar el libro, mi alma estaba llorando.
Desperté y morí en el día ya destinado.
Quise dar una vida a quienes la estaban perdiendo, ni eso pude.
Agarré a un niño, a un anciano, a un padre valiente.
Pero todo, estaba destinado.
Escogí un tren hacia la muerte, y Neruda no lo supo nunca.
Escogí un día para morir para enseñar que la muerte no se elige; Solo se espera en cualquier anden de cualquier
estación a manos de, también , un cualquiera que no sabe lo que es morir con Neruda en sus brazos. María. ( para las víctimas del 11 de Marzo)

" Estuve buscando, mientras tú te asomabas cada día a mi vacío."


Estuve vaciando mi coraje con poderosas luciérnagas ciegas,
Me detuve en cada luz y la impregné de secuencias secuenciales
Observé que la flor no muere en un día, ni el sabio hace en segundos lo que toda una vida de sabiduría, nos hace inmortales.
Observé a tiempo completo, que todas las risas renacen, y que no es más alegre quién mas ríe; Sino aquél que se ríe de sus lagrimas en tempestades. María