No estás solo, estoy a tu lado.
Sonríe como quien se alegra de encontrarte en tu camino.
No, no estás solo, estoy contigo.
Sé que tus dudas inundan tu corazón, pero... estás conmigo.
No maldigas a Dios, él nunca maldijo tu destino.
Sonríe al cáncer, que nadie olvide tu sonrisa.
¡Tranquilo... esto no va a matarte!
Mira la vida a través de tus lagrimas, ¡todo se puede!... todo.
Mírame... y no llores.
Hay ilusiones, promesas... pero mírame...estoy aquí.
No estás solo, estoy en tu mirada.
María (A los de la sexta planta, oncología infantil)






















