
La vida, esa maestra de todo y aprendiz de nada;
Esa fuente que agotamos siempre al límite de nuestra arrogancia.
Esclavos de una ceguera que no nos conduce a nada.
La vida, ese aliento y esa calma.
Miramos hacia un horizonte, que sin tu orilla no sería nada.
Olvidamos acercarnos a las huellas que pertenecen a tu presente
como si el pasado se borrara de tu alma.
La vida, maestra de todo y alumna de nada.
María
No hay comentarios:
Publicar un comentario