Ando de puntillas, intento no pisar ese trocito que no veo, que no deseo.
Las interminables noches esperando, dejaron de esperar.
Te puse alas de mariposa y te elevé a un cielo de luciérnagas
Si mañana no estuvieras, podría entenderlo y jamás admitirlo.
Mi alma es tan necesaria en ti, que jamás dejaría de buscarte.
Si mañana no estuvieras conmigo, nada extrañaría.
Las interminables mañanas con tu ausencia, dejaron de buscarte.
Te puse alas de mariposa, pero no te prometí ese lugar oscuro donde las decidiste dejar.
María










