A veces, cuando llueve, soy capaz de estar mas triste que cuando lloro.
Simplemente y ya por norma, mis lágrimas las podría limpiar y evitar así un sufrimiento.
Cuando llueve, no lo puedo evitar, son esas pequeñas cosas que no cicatrizan.
A veces, cuando llueve, elevo al cielo la mirada, necesitando llorar
Elevo el infinito, quedándome atrás
Hago surcos de espinas, con los recuerdos. Huellas sin pisar.
A veces, llueve y otras nos parece que lloverá.
Arrastro los molinos de viento, las hojas que no cayeron jamás
A veces solo llueve en nuestra alma, pero sólo una vez.
La primera que confundiste lluvia con tristeza
Y la última que lo supiste diferenciar.
María

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