Volver a encender las estrellas y esperar que nadie las apague.
La eternidad, ese momento de ser eterno e irreparable ante ti.
El horizonte más cercano a tu realidad... la eternidad.
Recordar cada caricia que fue nuestra, la añoro
Cada suspiro de tu despedida, la clamo en espinas
Y las veces que te conviertes en rutina... concilio una sonrisa
La eternidad, ese bello paraje donde encontrarte de nuevo, me hace feliz
Vuelvo a apagar las lunas, las estrellas y hasta el cielo
La eternidad, ese leve lamento, dónde mis alas no pueden volar.
María
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