La mujer lo abrazó con el más firme abrazo de quien sabe que no todo es eterno, y le respondió:
- Sólo necesito tus ojos abiertos, porque cuando los cierres, ninguna respuesta será tan sincera ni tan necesaria para darte en ellos mi corazón. Ya ves, toda una vida contigo, no responde tus dudas, pero tus ojos se cerraron hace años y aun así sigo respondiendo cada vez que recuerdo nuestra canción.
María
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