En el mundo hay un 38% de pobreza. Muchos seres mueren sin ser atendidos y otros esperan serlo mientras esperan su muerte.
Nosotros estamos siendo un poco prostitutos, vendemos el alcance de nuestras posibilidades e ignoramos el precio inalcanzable de ser humano. Pero nos da igual, hasta que uno de nuestros hijos enferma y tenemos que buscar la fe donde no la sembramos, entonces vemos partir las esperanzas y nos agrupamos en colectivos que nos sirven de placebo.
¿Estarías dispuesto a reconocer que tu ayuda puede no tener que pisar el cielo?
María

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