La vida desaparece, no te lamentes por ello
No todos tuvimos el placer de conocerte.
Yo recuerdo, aunque tú no lo hagas.
Sincerándome, puedo mentirte y no pensar nada
Hoy rescaté una sola de tus lágrimas
Y te juro que fue la mejor llorada.
Te prometí cuidarte, aunque nunca me llevaste en tu vientre.
Aunque nunca te dije lo mucho que te he querido
Yo prometí darte un cielo de estrellas
Y ni eso he podido…
Recuerdo tus manos, en cada arruga me arrodillé ante ti
Y no es que te eche de menos abuela…
Es que no puedo soñar sin ti.
Por mucho que nos duela, los surcos de una vida
No resplandece ante ninguna mirada
Quizá un ser te dio la vida, pero abuela….
Yo quise darte un mundo
Y me regalaste el cielo a cambio de nada.
María





