No sabia leer
Dedique promesas, juramentos y poemas
No sabia escribir
Dedique mi mirada hacia lo que no entendia ni comprendía
Era ciega
Dedique mil palabras llenas de esperanza
Era muda
Dedique mi vida a quererte
Estaba viva
Resumí todo esto y se lo envié a Dios
Hoy, al despertar encontré una nota:
" No leas, ni escribas, ni mires mas allá del horizonte
que no sabes si existirá"
María.

1 comentario:
Bello el poema,me encanto.
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