Un día, el sueño se despertó sólo
Buscó quien lo abrigara, una gota de realidad
Despojándose de sus vestiduras, se enseñó desnudo
El silencio pasó sin mirar, nada tenía que admirar
Una mañana, fría y compuesta de roció
El sueño, volvió a despertar.
Vio a lo lejos una barca, a la deriva sin protestar
Preguntó: ¿Quien eres?, ¿te puedo ayudar?
La voz calida, le respondió: soy tu soledad…
“¿De qué temes sueño?, hasta yo puedo triunfar.
El sueño, precavido…le contestó
Sin remos, ¿si puedes triunfar?, ¿dónde pretendes llegar?
La voz le respondió: “Dónde tu ilusión te dejó de acompañar”
El sueño…se sintió confuso y con ganas de llorar
Una inscripción en la arena….
“Quizá, nunca, me supiste apreciar”
María

No hay comentarios:
Publicar un comentario