miércoles, 22 de junio de 2011

“Todos tenemos algo que callar”



Amigo, me siento a tu lado, déjame un sitio.


No puedo quitarte tu silencio, pero puedo compartirlo.

¿Sabes?, yo no tengo prisa. Estoy sola cómo tú.


Todos tenemos algo que callar.


Si te contara las veces que fui cobarde


Te alegrarías en tu cobardía


¿Sabes?, tus lágrimas no te ayudan


Tengo mil pañuelos muertos


Y ninguno me devolvió a mi realidad


Amigo, alza tu mirada, el suelo es parte del pasado


Las piedras sólo son lastres de lo que debemos esquivar…


Si tú puedes, yo quiero.


Escribir esto en la arena y pretender que lo leas...


Roza gratamente mi deseo


Todos tenemos algo que callar


Yo misma me escondo


Pero amigo, tú no te escondas jamás.




María

martes, 21 de junio de 2011

“Estás solo”

No te conozco, ya no sé quién eres

Apoyo mis manos en las tuyas y veo sombras

Compañeras de tu soberbia, hermanas de tu conciencia.

Te lego los atributos que yo sola germiné en mi ignorancia

Estás solo.

No hay mayor desgracia que ignorar

Ni mayor consuelo que olvidar.

Lamento los malabarismos que haces a diario

Protagonizando el mayor de tus fracasos

Estás solo.

Y no es que yo no esté contigo, no te beneficies en la duda

Pero mi sombra ya no te hace más grande

Solo distorsiona en ti los momentos de soledad.



María


lunes, 20 de junio de 2011

"Cosas que olvidé decirte"

Querido diario, hoy volví a acordarme de el, lo siento.

Te prometí no conciliarme con el recuerdo, te fallé.

Escribo a pluma, sincerándome en mi perdón.

Repasando las hojas caducas, me siento pobre.

Hoy señalé mis días y me faltaron respuestas

Recojo eso que llaman rencor y lo difumino en mis lágrimas

Hago un reclamo a lo justo y nada me vino a visitar.

Hoy volví a su recuerdo.

El daño ya es incalculable, pero aprendo a calcular

Enumero los días que yo le hice feliz

Y me acomplejo de tanta bondad

Se me acaba la tinta, ya no quiero escribir más.

Querido diario, te prometo no volverlo a recordar

Pero antes, prométeme tú no tenerlo que olvidar.


María



sábado, 18 de junio de 2011

"Querida mamá"



Sabes que soy un poco menos de lo que pude aprender de ti

Tus arrugas son parte de mi alma, no las escondas.


A medida que crecía mi ignorancia, más grande te hiciste

Odio las lágrimas irrecuperables que por mí derramaste

Y odio ver que te apagas con valentía y coraje.

Quizá sea la única manera de sentirme culpable.

Hoy, te escribo esta carta:

A lo largo de mi vida invadí temores y reniegos

Siempre estuviste centinela de mis fracasos

Olvidando las victorias, nada era recompensable.

A lo largo de mi camino se apagaron sueños

Siempre los encendías con una sonrisa

A través del tiempo, yo me arriesgaba a ser como tú

Y no hay valiente que te iguale.


( A mi madre)

                                       María




miércoles, 15 de junio de 2011

"Gotitas de realidad"

Había una vez, en un pueblo lejano de Jordán, una mujer.

Se levantaba cada día y hacia café para dos, tostadas y una rosa en el desayuno.

Su corazón no estaba solo.

Un día, empezó a contar las veces que guardaba esas rosas y las veces que tiraba ese café que nadie tomó nunca.

Empezaron las grietas crueles, las dudas... las veces que a ella misma se mintió.

Rompió todos los espejos de su casa, los de su habitación y los de su alma.

Un día de lluvia, las gotas empañaron sus cristales,

los que verdaderamente enseñaban su realidad.

Con un paño limpió por dentro eso que no se puede limpiar cuando no lo ves.

Seguía sin ver y su ventana la invitaba a abrirla.

Llorando entre su propia locura e incertidumbre... abrió esa ventana

Hacia demasiados años que olvidó que detrás de ella seguía la suya propia.

Es bueno limpiar de vez en cuando tus alas, pero nunca olvides ni prometas desplegarlas a tiempo.

Porque... no importa las veces que te equivocaste

simplemente intenta que esa... sea tu última vez.


                                                                                 María


sábado, 11 de junio de 2011

"Las secuelas"

Remuevo las hojas otoñales, vestidas de pasado

disfrazadas de presente inerte, caducas y marchitas

coqueteando con la inverosímil despedida de un ocaso

y no quiero.

La vida es a veces una noria, te quedes arriba o abajo, siempre bajarás.

Nos creemos autores de nuestro cuento, propietarios de nuestros sueños

olvidando a veces que alguien te enseñó el camino.

Nos creemos en la obligación de mantener nuestro orgullo

y se mueren mil perdones y una disculpa.

Nos creemos que la ignorancia nos hace ignorantes

y no es más sabio el que mucho ha aprendido.

Escondemos los defectos y mostramos las virtudes

nos engañamos y creemos en nuestras mentiras.

Olvidamos también aquella huella, que sin andarla, hizo mella.

Remuevo las hojas otoñales, vestidas de pasado

y sólo son secuelas de lo que yo misma no he dado.  

                María

"La conciencia humana" - "Conversaciones con la Luna"

Noelia, una niña de apenas cuatro años quería ser princesa. Ataviada de coronas de papel, hacía malabarismos para no perderla.

Un día, unas voces desde el salón la despertaron, a puntillas salió. Se sentó escondida de la luz que pudiera delatarla y escuchó.

­-“Ya te dije que tenías que abortar, que me traería problemas” -Tirando las ecografías, su papá gritaba -“ya lo sabías”

Bajó dos peldaños más para ubicar a su madre…

-“Claro que lo sabía, aun así es lo mejor que me ha pasado en mi vida”

Noelia estaba mirando fijamente a su madre... Bajó otro peldaño...
Entre los barrotes de la escalera se ahogó en su llanto y bajando triste cogió a su papá
.
-“Quizás sea hora de que te alejes antes que pueda odiarte, nacer diferente al resto de los niños me hace ser más especial”

Abrazando a su madre le dijo: -“Gracias por darme la única vida que me enseñó a creer en personas como tú”

Noelia hoy en día es feliz, es distinta al resto de los niños de su edad.

pero la igualdad la hace más grande; tener síndrome de Down no es una barrera...


                                                         María

viernes, 10 de junio de 2011

"Te amaré"

Cuando pueda amarte
 
Cuando pueda sentir que de una insulsa sonrisa
 
pudiera darme la ilusión que volví a creer en el amor
 
te amaré mientras viva...
 
Mientras mis labios sepan ser reflejo de aquello que dibuja cada día una estrella
 
y la dibuje en tu universo,
 
te amaré mientras pueda...
 
mientras sepa que sin mí no serás nada
 
...mientras sueñe que sin ti... seré menos.
 
Te amaré a escondidas
 
esconderé todos los días un "Te Quiero"
 
recogeré a diario la huella donde nadie pisó
 
los caminos del letargo sin ningún sentido
 
Mientras me regales prosa y espinas sin flor
 
te amaré desde tu olvido.
 
                                                           María

jueves, 9 de junio de 2011

"La lucha"

La lucha continúa, a veces, alcanza un estado de ánimo recíproco en los gestos, en las palabras

inclusive en la manera de desarrollar nuestras propias determinaciones.

La lucha constante hace al guerrero más experimentado,

pero nunca más vencedor por muchas batallas que pueda vencer

tampoco lo hace más perdedor por muchas de ellas que pueda llegar a perder.

Hay que luchar siempre por lo que quieres, pero nunca dejándote las espuelas... por si acaso tenemos que frenar a tiempo.


                                                         María