inclusive en la manera de desarrollar nuestras propias determinaciones.
La lucha constante hace al guerrero más experimentado,
pero nunca más vencedor por muchas batallas que pueda vencer
tampoco lo hace más perdedor por muchas de ellas que pueda llegar a perder.
Hay que luchar siempre por lo que quieres, pero nunca dejándote las espuelas... por si acaso tenemos que frenar a tiempo.
María

2 comentarios:
Y hay que luchar siempre por nunca dejar de luchar. Preciosas palabras.
Pero no se debe de vivir en una continua lucha, aunque parezca que hemos venido a este mundo para luchar.
Este comentario tiene muchos matices pero me quedo con la idea principal.También merecemos un descanso.
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