Un día, unas voces desde el salón la despertaron, a puntillas salió. Se sentó escondida de la luz que pudiera delatarla y escuchó.
-“Ya te dije que tenías que abortar, que me traería problemas” -Tirando las ecografías, su papá gritaba -“ya lo sabías”
Bajó dos peldaños más para ubicar a su madre…
-“Claro que lo sabía, aun así es lo mejor que me ha pasado en mi vida”
Noelia estaba mirando fijamente a su madre... Bajó otro peldaño...
Entre los barrotes de la escalera se ahogó en su llanto y bajando triste cogió a su papá
.
-“Quizás sea hora de que te alejes antes que pueda odiarte, nacer diferente al resto de los niños me hace ser más especial”
Abrazando a su madre le dijo: -“Gracias por darme la única vida que me enseñó a creer en personas como tú”
Noelia hoy en día es feliz, es distinta al resto de los niños de su edad.
pero la igualdad la hace más grande; tener síndrome de Down no es una barrera...
María

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