sábado, 30 de julio de 2011
“Vuelve a comenzar”
Las pruebas de la vida, se visten solas
Si algo necesitas, no esperes que te sea brindado
Todos tenemos la copa que nunca se llenó
Pero nunca vimos lo que se ha derramado.
Y no sé por qué, hoy me acordé de ti.
He roto el silencio que nunca mencioné
Las palabras que nunca llegaron al corazón
…yo también te olvidé.
Si algo aprendes cuando olvidas
No es lamentarse que algo se perdió
Es volver a comenzar, volver a soñar
Que alguien, al fin, lo aprendió.
No importa si fui alumna o maestra
Las cicatrices no enseñan ni perdonan al perdonado
La copa tampoco estuvo nunca llena…
Solamente estaba vacía…a tu lado.
María
viernes, 29 de julio de 2011
miércoles, 27 de julio de 2011
“La espiral del amor”
Sentada a los pies del bucle de tu amor
Voy repasando cada círculo descendente
El viento eleva las hojas de otoño
Y el principio de la espiral se hace presente.
¿En qué momento me amaste más?
Cuando estaba precipitándome a la locura
Cuando estabas empujándome al vacío
O ahora que lloras ante tu propia sepultura.
Miro círculo a círculo el calibre de tu amor
Querías doblar los raíles que llevan a tu destino
Inventaste un tren imaginario, maldito y solitario
Y escogiste un solo camino.
A contracorriente querías, anhelabas un pacto
Grabe dos iniciales en un sauce
Firme con la pluma inyectada de mentiras..Me engañé
Olvidé que el río siempre vuelve a su cauce
Las hojas del otoño caen del árbol
El viento las eleva en espiral al cielo
Voy mirando los raíles que una vez me acercaron a ti
Y en un sauce escribo a pluma, cuanto te quiero.
María.
martes, 26 de julio de 2011
“El niño que no sabía soñar” (Conversaciones con la Luna).
Todos tenemos premisas y olvidos. Esta historia es real.
Pudiera ser nuestro hijo, pero fue huérfano de la sociedad.
Apenas tenía cuatro años, empezó a olvidar.
Pocos eran sus recuerdos. Un día, una fecha…
Y cuatro cumpleaños sin celebrar.
Apenas empezaba a dibujar, trazó el mejor boceto.
Una casita, dos árboles y tres abrazos…cuatro añitos
Cinco razones para soñar.
Le borré la casa, los árboles ya marchitos.
Apenas con su edad, le dejé los abrazos.
Enfadado volvió a dibujarlos.
Y me dijo, con cuatro añitos:
“Para qué quiero abrazos, si no los tengo dónde cobijar”
Con cuatro añitos, y la lección que me supo dar.
María. ( a Saumel).
lunes, 25 de julio de 2011
“La sinceridad del tiempo”
Muchas veces, apostando, perdemos.
Otras perdemos sin apostar, seguimos perdiendo...
Ganamos mil batallas de elocuente tristeza
Soñamos que nada está ocurriendo.
Un día te miras frente a tu verdad
Lloras, cuando nadie puede ver tu pañuelo
Ignorando que el espejo no suele ser real
Hay lágrimas que empañan hasta el cielo.
En un momento de tu vida, olvidaste el tiempo
Limpia esa luna, adórnala con estrellas
Si un día pudiste ganar una ilusión
Que ningún reflejo te mate ante ella.
La sinceridad del tiempo, amigo, no se equivoca
Levanta tus alas y rompe cristales
Quizá no puedas recomponerlos nunca más
Pero son los únicos verdaderamente reales.
María.
" La luciérnaga" ( Conversaciones con la Luna)
Un día un niño le preguntó a su papá:¿ las luciérnagas existen?
El padre arropándolo asintió que si.
" Ya papá, pero ¿ dónde brillan?"- preguntó el menudo.
El papá dándole un beso, le levantó su pijama.
" Están dentro de ti hijo, mira cómo brilla tu alma".
Apagando la luz de la habitación, el papá lloró.
" Papá, no llores"- Levantándose secó sus lágrimas.
" Yo sé que no las tengo en mi corazón, pero tu, me enseñarás a dibujarlas".
María
El padre arropándolo asintió que si.
" Ya papá, pero ¿ dónde brillan?"- preguntó el menudo.
El papá dándole un beso, le levantó su pijama.
" Están dentro de ti hijo, mira cómo brilla tu alma".
Apagando la luz de la habitación, el papá lloró.
" Papá, no llores"- Levantándose secó sus lágrimas.
" Yo sé que no las tengo en mi corazón, pero tu, me enseñarás a dibujarlas".
María
viernes, 22 de julio de 2011
“Nana a la conciencia”
¿Cuantas veces no quisiste dormir tu alma?
Hoy no le diste limosna a tu vergüenza escondida
Le negaste el saludo a tu hipocresía
Abrazaste el único aliento, la miseria repetida.
Las caricias de una gota de lluvia
Las que vienen de cielo y no de tus ojos perdidos
Cada surco que merece ser recordado
Lo maquillas con tus olvidos.
Abandonaste la mascara de la realidad
Sin pensar que siempre la llevarás contigo
Piensa que eres más libre que el sol
Mientras le cantas, a lo jamás reconocido.
María.
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