Un día un niño le preguntó a su papá:¿ las luciérnagas existen?
El padre arropándolo asintió que si.
" Ya papá, pero ¿ dónde brillan?"- preguntó el menudo.
El papá dándole un beso, le levantó su pijama.
" Están dentro de ti hijo, mira cómo brilla tu alma".
Apagando la luz de la habitación, el papá lloró.
" Papá, no llores"- Levantándose secó sus lágrimas.
" Yo sé que no las tengo en mi corazón, pero tu, me enseñarás a dibujarlas".
María

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